El entrenador español Rafa Benítez, de 52 años, es oficialmente desde ayer entrenador del Chelsea tras la destitución del italiano Roberto di Matteo. Román Abrámovich, sin embargo, sueña con fichar a Pep Guardiola, según señalaban ayer los medios ingleses. El catalán, sin embargo, ha anunciado, a través de su representante, que no escuchará ofertas de ningún club hasta el próximo mes de enero.
La destitución de Di Matteo tras la derrota por 3-0 ante la Juventus en Liga de Campeones precipitó la lista de posibles candidatos para relevarlo en el turbulento banquillo del Chelsea, que en los últimos cinco años ha tenido siete entrenadores.
Benítez, sin empleo desde que abandonó el Inter de Milán en 2010 y conocedor de la Premier por sus seis años en el Liverpool, era el principal candidato para hacerse cargo de los "blues" hasta junio.
Esta fórmula facilitaría al magnate ruso Román Abrámovich cumplir su sueño de fichar a Pep Guardiola para el próximo curso, una vez que termine el año sabático que el catalán se tomó tras abandonar el Barça.
Di Matteo, contratado en marzo pasado y ganador de la Liga de Campeones con los "blues", fue destituido tras la derrota ante la Juventus por 3-0 que deja al Chelsea casi fuera de Europa y después una racha de cuatro partidos sin ganar en liga.
Abramóvich suma siete destituciones desde 2007, cuando José Mourinho abandonó Londres por discrepancias con el ruso. El portugués ha sido el entrenador más longevo en la etapa del magnate ruso como propietario de los "blues" y desde su marcha el banquillo del Chelsea se ha convertido en un carrusel de técnicos con el prestigio de Scolari, Ancelotti o Hiddink. Ninguno pudo satisfacer las exigencias de Abramóvich y, a excepción de Ancelotti, que dirigió al Chelsea durante dos temporadas, fueron destituidos solo meses después de asumir el cargo.
El madrileño, que ganó dos Ligas con el Valencia (2002 y 2004), vuelve a la Premier dos años después de dejar el banquillo del Liverpool, con el que levantó una Champions en 2005.