La audiencia provincial de Madrid acordó la reapertura de la causa en la que se investiga el uso de fondos de la Federación Española de Fútbol (RFEF) para costear viajes privados en 2002 y volvió a imputar a varios de sus responsables, entre ellos a su presidente, Ángel María Villar.
En un auto notificado este miércoles, se ordenó proseguir las investigaciones en lo que se refiere a los viajes al Mundial de Corea y Japón y «a la justificación de las partidas de la cuenta de caja relativas a dietas y gastos de viajes». Además de Villar, el auto dispone la imputación por estos hechos del administrador general de la RFEF, José María Castillón, del vicepresidente económico, Juan Antonio Padrón, del miembro de la junta directiva, Antonio Borrás, y del vicepresidente Juan Espino. La reapertura del caso es consecuencia del recurso de apelación interpuesto contra el archivo por el vicepresidente segundo de la LFP, Javier Tebas, que fue quien en 2003 interpuso una denuncia contra Villar, Padrón y otros directivos de la RFEF por los presuntos delitos de apropiación indebida, administración desleal y falsedad de documentación.
El tribunal justifica la reapertura de la causa en las conclusiones de un informe elaborado por dos peritos de la agencia tributaria. Según Hacienda, algunas facturas eran emitidas «con un retraso de años». «Existen indicios que conducen a la probabilidad de que los imputados que ostentaban cargos en la RFEF puedan haber incurrido en un delito de apropiación indebida o en un delito societario de administración desleal», señala el tribunal.