Todos en la vida hemos visto cosas que están fuera de nuestro alcance e incluso de nuestros sueños, pero aquello que nunca cambia es la verdad que es intransferible, pero no absoluta. Aunque hay un tema que siempre está en continuo cambio en el entorno de la afición amarilla, se trata de la gestión del club de Míguel Ángel Ramírez, que está en boca de todos por estar en contra del actual presidente o por no saber las cosas bien, o incluso voy más allá los que creen que el club es “una panda de amigos” que se benefician de lo que el patrimonio del club genera. Como se suele decir en estos casos, nunca llueve al gusto de todos, ya que habrán muchos que no les guste, por lo que se trata también de un buen ejemplo para ver que la verdad no siempre es absoluta. Aunque en este caso opinar es muy complicado porque no se conoce la verdadera información, tan solo conocemos la superficie del terreno, por decirlo de alguna manera y una minoría se aprovecha para criticar apoyándose en interpretaciones de hechos que a lo mejor para muchos puede ser nimios, pero para otros tienen una mayor importancia y suelen hacer criticas exageradas sobre ello.
Cualquier cosa que veamos en la UD Las Palmas es opinable, a otros les gustará más o menos, ya eso es cuestión de gusto, pero lo que queda claro es que ninguno estamos en posesión de la verdad porque a pesar de que tenemos razones para argumentar nuestro pensamiento, siempre se puede rebatir y además, con datos que pueden ser interpretables o incluso nos pueden servir de ayuda para entender los demás razonamientos. Por lo tanto, todo es opinable pero la verdad es algo intransferible pero que no puede ser absoluta ya que nadie a pesar de como dibujen su argumento, no tienen la razón y una verdad a medias se convierte en una mentira porque no se dice toda la verdad sino una parte de ella.
La verdad es algo intangible e intransferible, pero no absoluta porque no nos asiste la razón.